El prosecretario de redacción que cada viernes comparte sus bailables gustos musicales con todos se llamó a silencio. "El mundo conspira contra mí", respondió y continuó trabajando, en silencio.

Pero el baile llegó por otras vías. Primero fue el video de Cristina Fernández en Angola, danzando con mujeres de ese país, distendida y alegre como hacía mucho no se la veía. Luego reapareció de entre las cenizas, pero todavía ardiendo, aquel video de Cinthia Fernández por el que ayer fue multado "Showmatch".

Hubo también otros bailes. Como el que tuvieron el canciller Timerman y el periodista Lanata en Angola, con un ping pong que dio que hablar en Twitter. O la danza de paraguas que al atardecer trazó dibujos en la peatonal, o el de los usuarios de ómnibus que siguieron llamando para saber cómo pagar el boleto. El ritmo de la redacción fue ayer a puro baile.