Una luz de alerta se encendió en la cúpula de la Unión Tranviarios Automotor a partir del aumento en la cantidad de asaltos a choferes de ómnibus de líneas urbanas. "En los últimos tres meses, se agravó la situación -afirmó el dirigente César González-, porque las empresas obligaron a los choferes a recibir dinero en efectivo".

El titular de UTA junto a delegados de varias empresas se reunieron ayer con el subsecretario de Seguridad César Nieva y algunos comisarios de la capital. "Nos prometieron que se incrementarán los controles", dijo González.

"El problema -remarcó- es que ahora también te asaltan a plena luz del día". El sindicalista recordó que hace una semana robaron al mediodía en un ómnibus en avenida Avellaneda esquina Francia. Insistió en que una posible solución sería instalar el sistema denominado "botón antipánico", que el chofer puede activar para recibir el auxilio de la Policía. "Sólo la Línea 19 lo tiene y funciona muy bien", resaltó el dirigente.