BUENOS AIRES.- La compañía petrolera YPF reconoció que corre el riesgo de que sus acciones sean "retiradas de la Bolsa de Nueva York", debido a que no puede cumplir con los requerimientos de las autoridades regulatorias estadounidenses. "En la actualidad, no estamos cumpliendo con los requerimientos de la Bolsa de Nueva York para seguir cotizando respecto de nuestro Comité de Auditoría, por lo que estamos en riesgo de ser excluidos" de ese mercado bursátil, informó ayer el interventor de YPF, Julio de Vido, a la Comisión Nacional de Valores estadounidense (SEC). La comunicación de la empresa a la SEC, fue incluida en la presentación de los resultados financieros de 2011 de la petrolera. Tras esa revelación, las acciones de YPF cayeron ayer 7,15% en la Bolsa porteña y 7,3% en Wall Street, mientras que el Riesgo País trepó a1.103 puntos básicos, con lo que continuó al tope de una lista de naciones de América Latina.
"Desde la promulgación del Decreto 530/12 del Poder Ejecutivo, que prevé la intervención de YPF, todos los poderes, deberes y responsabilidades del Comité de Auditoría de la compañía han sido transferidos al interventor designado por el gobierno", amplió YPF a la SEC. La petrolera agregó que, en consecuencia, desde el 16 de abril, no tiene un Comité de Auditoría que satisfaga los requisitos de la SEC. "Si no somos capaces de salvar esta deficiencia, las normas de la NYSE disponen que la Bolsa de Nueva York puede iniciar procedimientos de suspensión y exclusión con respecto a nuestros valores", explicó YPF. La compañía completó que podría haber dificultades en las transacciones de sus ADS (American Depositary Shares), es decir las acciones subyacentes de los ADR de YPF que cotizan en Wall Street.
Interés de bancos
Un grupo de bancos internacionales podría quedarse en los próximos días con las acciones del Grupo Petersen en la petrolera YPF, dijo una fuente con conocimiento del asunto, luego de que la firma no cumplió con un pago por los créditos que tomó para comprar parte de la mayor empresa argentina.
El pago, por unos U$S 400 millones, correspondía a préstamos que el holding de la familia argentina Eskenazi recibió para adquirir un 25,46% de la petrolera, bajo control estatal tras la expropiación de un 51% de las acciones de YPF a Repsol. "No depositó el dinero", dijo ayer a Reuters una fuente con conocimiento de las negociaciones entre Grupo Petersen y varias entidades. Otra fuente indicó que el grupo de bancos liderado por el Credit Suisse se encaminaba a quedarse con las depreciadas acciones.
Por otra parte, el Gobierno nacional prorrogó por 30 días la intervención de YPF y de YPF Gas, y ratificó al frente de esa gestión a De Vido, y al viceministro de Economía, Axel Kicillof. (DyN-NA-Reuters)