La mañana venía bien. En el campo, el plantel de San Martín se entrenaba con la mira puesta en el partido del próximo sábado. Jugará a las 21.30 contra Central Norte, de Salta. Mientras los jugadores ensayaban las jugadas, de pronto, se vio salir del vestuario local a Pablo Vergara. Llevaba una bolsa con sus pertenencias. La depositó en su auto, y se marchó. Los periodistas que realizaban la cobertura de la práctica en el estadio de La Ciudadela, no entendían nada. La inquietud fue saber qué había pasado con el lateral izquierdo. La respuesta no tardó mucho en llegar. "Se desvinculó del plantel", comentó un allegado. Es que la incertidumbre, en realidad, se había instalado cuando Vergara dejó la cancha y se encaminó hacia el vestuario que durante los partidos ocupan los árbitros, y que durante las prácticas, pro lo general, es utilizado por el técnico Miguel Amaya y sus colaboradores. Allí permaneció por espacio de varios minutos charlando con Amaya. Cuando salió de ese lugar, LA GACETA quiso tener una confirmación de la versión, pero el jugador que proviene de Banfield, se excusó a tener cualquier contacto con la prensa, sin confirmar lo que era un secreto a voces, pero sin tampoco negarla.
Lo concreto es que el jugador que llegó de la mano de Pedro Damián Monzón, se reunió con los directivos de la entidad de La Ciudadela y arregló su tema contractual para rescindir el contrato que lo liga al club hasta la finalización del Argentino A de la temporada 2011/12. No son pocos los que ahora especulan que la partida anticipada de Vergara puede ser el puntapié inicial para que en los próximos días se produzca una profunda sangría en el plantel "santo" que hoy tiene cerca de 45 componentes. LA GACETA©