Una escena de ayer en la city tucumana: un matrimonio ingresa a un casa de cambio. Él pide poco más de U$S 200 y el sistema le comunica que no se puede aprobar la operación. La mujer pregunta: "¿qué hacemos?". Su esposo no entiende nada; insiste en que tiene los ingresos suficientes para adquirir esa cantidad de dinero. El operador le dice que no puede hacer nada, que esas son las reglas de juego. El matrimonio se va con rumbo incierto, necesitaba esos dólares para pagar una cuota del viaje a Disney de su hija. El operador mira al cronista de LA GACETA y dice, encogiendo los hombros, "no se puede hacer nada". Un empresario turístico corrobora esa situación. Comenta que, ante la falta de dólares, hubo que flexibilizar -no mucho- la recepción de pesos. Pero, muchos de los que pactaron los viajes en dólares, apelan a la informalidad para conseguir los billetes estadounidenses. Una consecuencia de esa situación puede ser que el paquete turístico se encarezca un 10% (si se toma en cuenta la cotización oficial respecto de lo que pide el mercado paralelo). En cambio, otros pueden acceder a los dólares porque son clientes de bancos.
Esta semana se restringieron con fuerzas las operaciones de compra y venta de divisas en la city tucumana. Una sola palabra, brindada a nuestro diario por un operador del mercado, resume lo que fue la jornada cambiaria: "paupérrima" por la escasa de demanda. Más del 80% de las operaciones fueron rechazadas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que ayer anunció que profundizará los controles en el mercado paralelo, ya que se detectaron inconsistencias en las declaraciones juradas presentadas por 12.000 contribuyentes. Estos informaron montos inferiores a las compras de divisas realizadas a lo largo de 2011, señala un cable de la agencia Télam.
La dependencia oficial, conducida por Ricardo Echegaray, señaló que fiscalizará "a las personas que compran moneda extranjera en el mercado oficial y luego la venden en el mercado paralelo". Para esto se tendrá en cuenta los casos donde la moneda extranjera se haya declarado, así como los gastos y la tenencia de bienes adquiridos con dicha divisa. En la AFIP estiman que la cifra de inconsistencias se irá incrementando hasta junio, cuando opera el último vencimiento de las declaraciones juradas de bienes personales de 2011.
Estos casos serán fiscalizados por la AFIP y aquel que no pueda justificar las diferencias, estará sujeto a un ajuste en su declaración jurada de Impuesto a los Bienes Personales y, de corresponder, en su declaración jurada de Impuesto a las Ganancias por incrementos patrimoniales no justificados.
La AFIP sostuvo que "esta y otras medidas resultan en apoyo a los controles presenciales realizados por la Administración Federal en operativos efectuados, diariamente, en casas de cambio".
Brecha histórica
La decisión de la AFIP llegó luego de que el dólar marginal trepó ayer al récord histórico de $ 5,55, después de haber alcanzado los $ 5,65 por unidad estadounidense, con una suba diaria récord en los últimos 11 años del 5,1%. El billete sube porque carece de oferta y abundante demanda, ante los controles oficiales, fue el comentario más escuchado en la city porteña.
El temor de los inversores se acentuó ante el imparable dólar que desafió los controles del gobierno de impedir la compra de dólares en el circuito oficial de casa de cambio y bancos donde el billete verde clausuró entre $ 4,4650 y $ 4,4750 según mostraron las pizarras de las agencias en el microcentro porteño, consigna NA.
La firme decisión gubernamental de impedir la compra de dólares por parte del público y del sector empresario, determinó el corrimiento de las compras hacia la franja informal del mercado cambiario donde el dólar saltó hasta $ 5,65 después de este mediodía, ante una generalizada incertidumbre de inversores y ahorristas.
El dólar negro se catapultó a nuevos máximos históricos lo que determinó un récord histórico para la brecha cambiaria que lo separa del negociado en la franja oficial de casas de cambio y bancos.
Con un cierre oficial en 4,4750 pesos vendedor, la brecha se ubicó en el 24% superado al récord anterior de 18,1% de la víspera.
Una jornada a puro nerviosismo
Las luces de alarma se encendieron luego de que la brecha entre el dólar oficial y el paralelo subiera al 25%. En Buenos Aires, a primera hora, los "arbolitos" ofrecían $ 5,50 por dólar.
En el mercado se especuló con la idea de que el Gobierno nacional avanzaba hacia una pesificación de la economía o hacia un sistema con tres tipos de cambio.
Con escasas operaciones en la city, debido a las restricciones de la AFIP, la inquietud creció entre los que pactaron contratos inmobiliarios o adquirieron paquetes turísticos en dólares.
En Tucumán, la situación es la misma que el inicio de semana: más del 80% de las operaciones son rechazadas por la AFIP. En los bancos, la situación fue más flexible.
Para sostener el tipo de cambio, el Banco Central adquirió ayer unos U$S 150 millones. Así, en el mes acumula compras por U$S 650 millones y en lo que va del año, U$S 6.000 millones.
Frente al nerviosismo de los ahorristas y empresarios, la Presidenta salió a decir que no habrá ningún shock. Además, negó los rumores sobre un eventual corralito financiero.