La Legislatura sigue en medio del tironeo entre organizaciones civiles, que reclaman por la aplicación del protocolo para abortos no punibles, y de la Iglesia y referentes políticos, que pugnan por un pronunciamiento contra cualquier interrupción del embarazo.
El viernes, el arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, aprovechó una reunión con dirigentes del oficialismo y de la oposición para ratificar la postura católica. "Bajo ningún aspecto aceptaremos que se avale el aborto", advirtió. Contrariamente, organizaciones sociales cuestionaron la pasividad de los legisladores frente al debate instalado a partir del fallo de la Corte nacional, en marzo. En la sentencia, los jueces exhortaron a los otros poderes del Estado a implementar y hacer operativos "mediante normas del más alto nivel" protocolos hospitalarios para la atención de abortos no punibles.
Sin embargo, en la Cámara sólo hay voces contra el aborto. "Se están vulnerando los derechos humanos de las mujeres. Advertimos que avanzar en este sentido no sólo implica una regresión respecto del estándar legal constitucional previsto por el artículo 86 del Código Penal, sino que además se haría incurrir al Estado argentino en responsabilidad internacional y esto constituye violencia institucional", plantearon, entre otros, Abogados y Abogadas del Noroeste en Derechos Humanos y Estudios Sociales (Andhes), Comité de América Latina y El Caribe por la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem) y Acción por los Derechos del Noroeste (ADN).