"Llenamos la cancha igual!!!! Tucumanos amargos!!!. Ese insulto, el más suavecito de una larga lista, es obra de Pablo Di Fazio, un fanático de River que reaccionó así cuando leyó en facebook el comunicado de prensa del club en el que se informó que, por disposición de la entidad local, las entradas para sus hinchas sólo se venderían en esta provincia, cuando en realidad, Atlético le cedió más de 3.300 localidades.

Distintos directivos "decanos" le confirmaron a LA GACETA que desde la sede de AFA, los dirigentes "millonarios" retiraron 2.000 generales ($ 50) y más de 1.300 preferenciales ($ 150). "Eso era lo que habíamos pactado. Ellos pueden hacer lo que quieran con esas entradas, pero cumplimos con el trato", destacó Luis Narchi, vicepresidente de los "decanos".

Los directivos visitantes le entregaron $ 295.000 a sus pares como pago de las localidades que se les había acordado entregar. Incluso, una vez que recibieron el dinero, los tucumanos le dieron las 800 preferenciales que les habían reservado para entregar ayer,

¿Qué pasó con las entradas fantasmas? Esa es una pregunta que el presidente Daniel Passarella, al no haber acompañado al equipo a la provincia, y ningún otro miembro de su comisión directiva respondió. Tampoco explicaron por qué las entradas que les cedieron los "decanos", especialmente las generales que no se vendieron en estas tierras, comenzaron a revenderse en Buenos Aires por internet con un costo que llegó a ser seis veces su valor original. Ninguna autoridad de seguridad pudo precisar cómo hicieron los Borrachos del Tablón para copar la tribuna.

Las víctimas
Los verdaderos hinchas de River, eso que no se prenden con ninguna y se bancan sus viajes con sus ingresos, acostumbrados a estas idas y vueltas, se las ingenian para poder seguir a su "millo" querido. "No se vendieron ni una allá. Supuestamente le entregraron a las filiales de distintas provincias. La general la compré a $ 150, pero se que hubo gente que las pagó a $ 200 y seguro que habrá alguno gatillará $ 250", comentó Luis Carlos García, de Temperley.

En la puerta de un hotel, un fanático escuchaba espantado el dinero que pagó su club por las entradas que, según él, nunca se vendieron en Buenos Aires. "No te puedo creer lo que me estás contando. Pedí a un pariente que me comprara varias porque no vine solo, pero otros tuvieron que morir con los revendedores. Como tenían los pasajes aéreos y el hotel pagado, no les quedaba otra que morir en las manos de los revendedores. Se que pagaron hasta $ 400 una preferencial", informó Martín Andillosi, de Flores. Juan Carlos Minocci, compañero de aventura, habitante de Palermo, se mostró resignado. "Todo el mundo sabe que si hay entradas son paras las filiales y para la barra. Los dos grupos hacen grandes negocios con la gente que sigue a River a todas partes. Ya nada me sorprende, el club está muy mal y por eso hoy estamos peleando por ascender. Ojalá algún día cambien las cosas", pidió. ¿Se cumplirá su sueño?