Desde hace algunos días, muchos quioscos comenzaron a cobrar a sus clientes un porcentaje extra en cada venta de tarjetas y cargas virtuales para teléfonos celulares, así como también en las de cigarrillos y papas fritas. La medida se aplica, en particular, en los drugstores del microcentroy el incremento es de alrededor de un 10% del valor de la venta. Según informaron propietarios y encargados de los comercios, la medida nació en respuesta a la caída del márgen de utilidad de estos productos.

Lo que no deja de ser curioso es que los comerciantes trasladen su descontento directamente sobre los clientes, quienes terminan siendo rehenes de una disputa ajena. LA GACETA ©