BUENOS AIRES.- El aborto es uno de los temas más sensibles que afecta la relación entre la Iglesia Católica y el Gobierno nacional. Quizás por eso la presidenta, Cristina Fernández, dejó en claro -en una estrategia que busca amigarse con el electorado de formación "no abortista"-, ante un grupo de juristas y legisladores opositores, que "el tema del aborto no será parte de los cambios" que se pretenden realizar sobre el Código Penal argentino.

Por ello, la jefa de Estado firmó el decreto por el cual se crea la Comisión encargada de analizar la reforma al Código Penal y recibió a sus integrantes en la Casa de Gobierno en una reunión que duró un poco más de una hora. Según trascendió, la mandataria pidió que "la Reforma Penal no toque el aborto" y sugirió que el tema se incluya en el marco de una ley especial.

Del encuentro participaron EugenioRaúl Zaffaroni (ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación), Carlos Zannini (secretario Legal y Técnico de la Presidencia) León Arslanián (ex ministro de Justicia de la Nación y de Seguridad bonaerense), Federico Pinedo y Ricardo Gil Lavedra, jefes de bloque del PRO y de la UCR, respectivamente.

También el comité de estudio María Elena Barbagelata, abogada, ex diputada nacional socialista y actual delegada del Gobierno de la provincia de Santa Fe en la Ciudad de Buenos Aires.

"Les pido que la Reforma del Código Penal no toque el aborto; además, que no se traten penas en esta etapa", fue el único planteado de la Presidenta, en un marco de diálogo distendido, entre bromas con Pinedo y acuerdos con Gil Lavedra. "Quiero además que sea un político como Pinedo, que no es penalista, para que haya consensos", aseguró la jefa de Estado ante el resto de los presentes, de corte garantista. "Siempre he buscado la unidad, no las diferencias", contestó Pinedo. "Habrá que dar garantías a los delincuentes, pero más importante es proteger a la gente", apuntó Cristina. "En la reforma hay que asegurar que estén guardados (en prisión) los proclives a delinquir", completó Zaffaroni.

Norma muy antigua

La idea de la reforma es ajustar el Código Penal a la Constitución nacional y a los tratados internacionales, además de incorporar leyes especiales dispersas y que el cuerpo normativo recupere la coherencia, tras las sucesivas reformas desde su sanción (1922).

La iniciativa quedó plasmada en el Decreto 678/2012, firmado por la Presidenta y el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak. El 1er artículo de la norma crea la mencionada comisión, en tanto el 2° establece que la misma "tendrá a su cargo el estudio de la reforma, actualización e integración del Código Penal nacional que considere necesaria, a fin de producir un único cuerpo normativo que concentre toda la normativa penal".

Luego, el 3° dispone que "deberá elevar al Poder Ejecutivo, por intermedio del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, un proyecto de ley de reforma, actualización e integración del Código Penal de la Nación en el plazo de 180 días corridos, a partir de su constitución".

El artículo 4º indica la composición de la comisión, y aclara que todos los integrantes desempeñarán sus "cargos ad honorem". Luego, señala que "la comisión dictará su propio reglamento, se reunirá periódicamente y decidirá por mayoría". (DyN-NA-Télam)