Las repercusiones de sus dichos sobre un crimen generaron que tuviera que pedir disculpas públicas. Sin embargo, los conceptos de la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich siguen produciendo réplicas de la oposición, de sectores sindicales y de organizaciones sociales.

Dirigentes de los diversos sectores fustigaron las declaraciones de la presidenta provisional del Senado que, tras el asesinato de Mercedes Figueroa (seis años), responsabilizó a los padres por dejarla salir sola y los acusó de "borrachos".

"Los dichos de Rojkés deben ponernos en alerta a los tucumanos y llamarnos a una pronta organización ciudadana que de una vez por todas empuje a los cambios de gobierno que con urgencia la provincia reclama", instaron mediante un comunicado Ernesto Castellote, Rodolfo Burgos, Oscar Gramajo, Rodolfo Succar y Federico Masso. Los integrantes de la Mesa provincial del Frente Amplio Progresista (FAP) consideraron que los casos de inseguridad y los asesinatos que se produjeron en las últimas semanas demuestran que se requiere de una movilización y de un debate profundo.

Por su parte, el peronista disidente Oscar López ironizó sobre las declaraciones de la presidenta del Partido Justicialista (PJ) tucumano. "A pesar de que intenta cultivar el estilo de Eva Perón, más bien le sale el de la defensora del terrorismo de Estado Cecilia Pando,con los métodos de NinaJuárez. En su versión propia, la justicia social para los pobres y excluidos debe aplicarse a los carterazos limpios", caracterizó.

Por otro lado, la secretaria de Género de la CTA local, Leonor Cruz, lamentó que la senadora haya cuestionado a la familia de la niña. "Tendría que ser un poco más humana antes de andar desparramando culpas y responsabilidades como si fueran los bolsones y colchones que sí desparrama para la época electoral", criticó. La dirigente consideró que cargó culpas sobre las víctimas para no discutir la problemática detrás de la situación: "Pobreza y abandono del Estado", según opinó.

La Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad, que encabeza Alberto Lebbos, se solidarizó con la familia de la niña y consideró que la actitud de Rojkés fue "violenta y discriminatoria". Además, exigió justicia.