Ramón Córdoba está viviendo un sueño del que no le gustaría despertarse jamás. El colombiano de 22 años, que nació en Apartadó (ciudad ubicada a 336 kilómetros de Medellín), llegó hace dos meses a La Ciudadela y será titular por primera vez en la defensa de San Martín, que el domingo visitará a Sportivo Belgrano.

"Esta es la oportunidad que estuve esperando desde el momento en que llegué al club. Aunque todavía falta una práctica, esa chance parece empezar a cristalizarse. Confío, y tengo la esperanza de que las cosas me saldrán bien. Espero responder a la confianza que me tiene el entrenador", dijo el futbolista, que se inició en las inferiores de Independiente Medellín y que proviene de San Jorge, donde jugó en el Argentino B.

Situación determinante

"Soy consciente de que lo que viví en los últimos meses es un poco extraño. Siempre las cosas se me dieron de golpe. Esto me hizo prepararme para que cuando las oportunidades se me presenten, me encuentre estar de la mejor forma. Esta situación que voy a vivir el domingo puede llegar a ser determinante en mi futuro en el club", seguró el defensor colombiano.

El espigado zaguero aclaró que su vinculación con San Martín se extenderá hasta la finalización de este torneo. "Uno sabe que cuando hace bien las cosas, la continuidad es factible", señaló Córdoba, que formará la dupla central con Hernán Mattiuzzo.

Córdoba relató que Miguel Amaya es un técnico que habla mucho con el futbolista. "Jugués o no, él siempre habla con vos para saber cómo estás. Es una persona que pretende tener una buena onda con sus dirigidos. Aunque es la primera vez que voy a ser titular, participar siempre en los partidos de práctica me hace conocer cómo juega el equipo", comentó el defensor, que ya se ganó el aprecio de sus compañeros.

"El solo hecho de ingresar a un campo de juego ya significa una presión para cualquier futbolista. Esto es porque el triunfo del equipo no depende de vos, sino de los 11 jugadores", dijo, con respecto a lo que puede llegar a sentir en el encuentro del domingo. "Esta hinchada, que te alienta desde el minuto uno, te invita a brindarte por entero para conseguir los objetivos deseados. Nunca se debe dejar de reconocer que el fútbol es sólo un juego y hay que vivirlo como tal", aseveró Córdoba, quien confiesa que el del domingo será el partido más importante desde que llegó a la Argentina.

El defensor es un confeso creyente. "Desde chico, siempre puse las cosas en manos de Dios. Lo que uno tiene que saber es que por más que se esmere en la vida, El es quien decide todo. Por eso, siempre me acompaña en mis hechos cotidianos", enfatizó.