Otra carta documento ingresó ayer a LA GACETA, mediante la que se intima al diario y al secretario de Redacción, Federico van Mameren, a ratificar o rectificar una información vertida en la columna "Panorama Tucumano" del 22 de abril, y se advierte sobre el inicio de acciones legales por calumnias e injurias y por daños y perjuicios.

La misiva es del mismo tenor de la enviada por Miguel Chaibén Terraf, presidente del Tribunal de Cuentas, aunque en este caso lleva la firma de los tres vocales: Terraf, Sergio Díaz Ricci y Marcelo Vidal.

LA GACETA reitera los conceptos publicados el domingo: la columna contiene una opinión crítica sobre un hecho cierto y en el texto no se hace alusión a hechos que puedan tildarse de falsos o de inexactos, ni tampoco contiene acusaciones o imputaciones delictuosas en contra del presidente del TC.

En el "Panorama Tucumano", Van Mameren indicó que el 14 de marzo, el gobernador, José Alperovich, y el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, suscribieron el decreto 413/14, por el que se designó como jueza de Paz de Tafí Viejo a Gabriela Terraf, hija del presidente del Tribunal de Cuentas. El periodista opinó que el organismo "oportunamente supo marcar graves errores del Ejecutivo; si lo hace ahora se puede interpretar que busca disimular estas cuestiones parentales, y si no encuentra fallas servirá para justificar esa ineficacia".

Los vocales del TC entienden que con esas afirmaciones se "formula de modo indubitable la imputación directa de un delito tipificado en el Código Penal, correspondiente al incumplimiento o violación de los deberes de funcionario público".

Ante esto, LA GACETA reitera que esa es la interpretación del texto que hicieron los vocales del Tribunal de Cuentas. La columna no acusa ni alude a comisión alguna de un delito. Es, simplemente, la opinión de un periodista, garantizada por la Constitución nacional.