Llegar con el auto roto o con el estómago revuelto de tanto esquivar roturas. Esas parecen ser las opciones de los automovilistas que transitan por la ruta provincial 302 (une la capital con el Este provincial) y sus derivaciones. Porque, si bien en el verano Ranchillos es sinónimo de fiesta y carnaval, la ruta que lleva hasta allí durante todo el año bien podría serlo de deterioro, baches o accidentes. De hecho, el único bailoteo que promete la vía fuera de la temporada de las celebraciones del "Rey Momo" es el de esquivar agujeros, motociclistas o animales sueltos.
El deterioro y varios accidentes fatales que hubo el mes pasado alarmaron a los vecinos. Comerciantes, productores y choferes de taxis rurales cumplieron seis cortes de ruta la semana pasada para reclamar que se reparen tanto el camino principal como los que llevan a Ranchillos Viejo y a Estación Aráoz y Tacanas (ruta provincial 348). Las autoridades del Gobierno se comprometieron a iniciar trabajos de bacheos en los próximos 10 días, pero admitieron que arreglarla íntegramente llevará años.
Pérdidas
Circular algunos tramos de la ruta 302 es un desafío. Se trata de una vía intensamente transitada y sumamente peligrosa. Grandes camiones comparten la estrecha calzada con vehículos medianos, pero también con un sinfín de motos y bicicletas. Mientras que por otro lado, las pequeñas banquinas, la falta de señalización e iluminación, los caballos sueltos y la imprudencia se convierten en condimentos que pueden resultar letales. Los habitantes de las localidades cercanas advierten que, en ocasiones, las pérdidas no son sólo materiales sino también humanas.
"A mediados de mes hubo dos muertes en la zona por las terribles condiciones de la ruta. Trabajo en el área de seguros y por semana estamos recibiendo tres accidentes en la misma ruta", alertó Matías Medina, quien participó de los cortes. Además, fue uno de los que se encargó de reunir a los vecinos: "nos prometieron iniciar trabajos. Pero si no se cumplen, podemos retomar los cortes". Fernando, un agricultor de Ranchillos Viejo, afirmó que está harto de cambiar cubiertas. "Transito bastante la ruta y rompés todo. Está destrozada. Por suerte tuvimos una respuesta concreta", opinó. Luis Juárez, un camionero de Ranchillos, afirmó que romper su camión implica quedarse varios días sin trabajar.
En la Casa de Gobierno
Tras las protestas, una comisión de manifestantes fue recibida por el ministro del Interior, Osvaldo Jaldo, y por el interventor de Vialidad Provincial, Raúl Basilio. "La ruta que une Cruz del Norte-Ranchillos tiene más de 70 años y el pavimento colapsado. Son rutas que se reparan, pero cuando llueve como durante las últimas semanas los baches se vuelven a abrir", explicó Basilio. El funcionario aseveró que en los próximos días retomarán los arreglos parciales en las áreas críticas. Describió que rehacer una ruta a nuevo podría llevar entre tres a cuatro años, sólo en cuanto a las gestiones de fondos y procesos administrativos.
"En esa ruta se invirtió mucho en el tramo Banda del Río Salí- Cevil Pozo. En Cruz del Norte-Ruta 9 también se hicieron tareas. Hay muchas necesidades en todas las rutas y vamos trabajando de a poco", se excusó.