BEIRUT.- Un general noruego a cargo de supervisar la débil tregua de Siria mediada por Naciones Unidas arribó ayer a Damasco con la tarea de impulsar la misión, que según activistas ya ha ayudado a reducir la violencia en la ciudad de Homs, el centro del conflicto de 13 meses. El general Robert Mood reconoció el enorme desafío que le espera a la planeada misión de 300 hombres que no estarán armados y que hasta ahora tiene a 30 observadores en terreno, pero dijo que estaba confiado en que podrá salir adelante.
"Sólo seremos 300 pero podemos hacer la diferencia", dijo Mood a periodistas. "Treinta observadores desarmados, 300 observadores, incluso 1.000 no pueden resolver todos los problemas. Hago un llamado a todos para que nos ayuden y cooperen con nosotros en esta sumamente difícil tarea por delante", sostuvo.
Naciones Unidas estima que las fuerzas del presidente Bashar al-Assad han causado la muerte de más de 9.000 personas desde el inicio del levantamiento popular, el último de una serie de revueltas que han remecido a los mandatos autocráticos del mundo árabe.
Damasco dice que 2.600 de sus soldados y policías han perdido la vida en manos de rebeldes opositores a Al Assad, y ha acusado a la ONU de hacer la vista gorda ante los "los actos terroristas" supuestamente cometidos contra las fuerzas de seguridad.
La agencia oficial de noticias de Siria, SANA, dijo que ayer observadores de la ONU visitaron el distrito de Khalidiya en Homs, que soportó semanas de bombardeos por parte de las fuerzas del Gobierno antes de que se declarara el débil cese al fuego del 12 de abril. (Reuters)