El Banco Municipal de Préstamos y Caja de Ahorro fue creado hace 114 años: en 1898, por el entonces intendente de la capital, Zenón Santillán. La entidad nació con la idea de combatir la usura de las casas de empeño de la época. Pero, con la ola privatizadora del menemismo, la entidad crediticia dejó, en 1998, de pertenecer a la Municipalidad. En ese momento, una veintena de empleados fueron absorbidos por el Departamento Ejecutivo de la capital.

Luego de ocupar varias sedes, en 1912 fue erigido en su actual emplazamiento de San Martín y Monteagudo. En 1973, la vieja sede fue demolida y en el lugar se construyó el edificio actual, que fue inaugurado el 24 de marzo de 1977.

Actualmente se denomina banco residual y tanto la veintena de ex empleados como la administración de los bienes de empeño que permanecen en la bóveda dependen directamente del secretario de Hacienda, Silvio Bellomío. "Ya nos encontramos en el inicio del proceso para rematar esos bienes. De hecho, ya hicimos el inventario de lo que hay allí", sostuvo el funcionario ante una consulta.

El monto de la cartera residual ascendía en 2005 a unos $ 15 millones. Y estaba compuesta, en ese momento, por más de 1.100 deudores. Sólo entre 11 grandes empresas pidieron prestado al privatizado banco unos $ 8,5 millones, que nunca pagaron. La recuperación de la totalidad de esa cartera residual todavía es un tema que está pendiente en el municipio.