BUENOS AIRES.- Fiscales de varios fueros mantuvieron una reunión secreta ante el temor que les provoca la posible llegada del kirchnerista Daniel Reposo a la titularidad de la Procuración General de la Nación, y porque consideran que podría estar amenazada la independencia judicial. Luego de la renuncia de Esteban Righi al frente de la Procuración, tras ser acusado por el vicepresidente, Amado Boudou, de ejercer tráfico de influencia por medio de su estudio de abogados, Reposo se transformó en el candidato propuesto por la presidenta, Cristina Fernández.

Si bien en público nadie se atreve a manifestar su rechazo hacia el actual Síndico General de la Nación, por ser considerado un oficialista nato, un grupo de fiscales organizó una reunión para empezar a evaluar el nuevo contexto político que se plantea.

La convocatoria fue hecha por las autoridades de la Asociación de Fiscales de la Nación, e impulsada por un fiscal de Instrucción vía e-mail (correo electrónico), a un centenar de funcionarios del Ministerio Público. Dicho correo lleva el asunto "Comunicación Convocatoria", y llama "a los fiscales de los fueros de Instrucción, Federal, Correccional, y de Menores para intercambiar opiniones sobre temas institucionales". Si bien el e-mail enviado el 13 de abril no lo menciona, la razón principal del encuentro que tuvo lugar en el edifico de Tucumán 966, fue la renuncia de Righi y el eventual nombramiento en su reemplazo de Reposo, que debe ser evaluado por el Congreso de la Nación.

Entre los asistentes a ese encuentro estuvieron los fiscales del fuero de Instrucción Carlos Donoso Castex, Mónica Cuñarro y Estela Andrades, entre otros. No obstante, del fuero federal de la Capital Federal (unos 20 fiscales) sólo concurrió Carlos Stornelli. Se habló de "la llamativa ausencia" de casi todos esos fiscales y justamente del fuero que también integra Carlos Rívolo, el por ahora fiscal del caso Ciccone y de quien se teme puede ser apartado de la investigación.

El primer y más importante tema que trataron fue la preocupación por la llegada de Reposo a la Procuración y la independencia del Poder Judicial, a raíz de que el titular de la Sigen es un incondicional del oficialismo. Los fiscales barajaron hasta la posibilidad de conversar con senadores de distintos partidos, ya que es dicho cuerpo el que debe aprobar al reemplazante de Righi.

También se barajó hablar sobre la situación con Luis González Warcalde, quien quedó momentáneamente a cargo de la Procuración, y quien llamativamente esta semana dispuso ampliar el equipo de fiscales para investigar a su antecesor Righi.

Entre los presentes, quien tuvo un papel activo fue Cuñarro, señalada por algunos de sus pares como oficialista ya que trabajó junto con el entonces jefe de Gabinete Aníbal Fernández en un anteproyecto de legislación sobre el consumo de drogas. Incluso, Cuñarro llevó un boceto que pretendía que los presentes aprobaran y en el cual estaban explicitados los puntos anteriores, motivo que generó que varios de sus pares se sintieran obligados y abandonaran el encuentro. Finalmente no surgió ninguna declaración explícita y quedó por definir cómo avanzarían sobre los temas que se hablaron. (NA)