Algunos sostienen -extraoficialmente- que el caso estaría cerrado. Los análisis de ADN demostraron que los rastros de sangre hallados en la veterinaria de Luis Corral, en su camioneta y en el departamento de su amante, Paola Castro, pertenecen a Marcela Chiaro. Además, cada día se suman nuevas pruebas que comprometen a ambos acusados de haber asesinado a la mujer de 38 años, quien está desaparecida desde el 13 de febrero pasado.

La existencia de tales indicios fue confirmada por el fiscal Guillermo Herrera, quien dirigió ayer un nuevo allanamiento en la veterinaria de Inca Garcilaso al 300, junto al jefe de Policía, comisario Jorge Racedo, y personal de la división Homicidios y Delitos Complejos.

Llegaron a la vivienda por la tarde y trabajaron hasta pasadas las 20. "Estamos convencidos de que todavía quedan pruebas del crimen acá adentro. Recorrimos cuarto por cuarto y, a simple vista, encontramos muchos indicios", resaltó el fiscal, quien señaló que hoy reanudarían el trabajo.

Tanto él como Racedo se refirieron todo el tiempo al hecho como a un crimen. "Con el jefe de Policía hemos llegado a la conclusión, por el ADN y las demás pruebas, de un homicidio", afirmó Herrera. En ese sentido, aclararon que sí puede hablarse en esos términos pese a que aún no se haya encontrado el cuerpo. "Si no se halla el cadáver, sería el mismo caso que ocurrió con 'Bety' Argañaraz, donde las monjas fueron condenadas", expresó el fiscal.

Consultado cobre los restos hallados en Cafayate, Herrera adelantó que si las pruebas de ADN no coinciden con las de Chiaro, seguirán investigando. "Vamos a pedir una muestra ósea para hacerla examinar por nuestro laboratorio, con una autoridad mundial en ADN que es el doctor Gustavo Penacino".

Por otra parte, Racedo confirmó la información difundida ayer por LA GACETA, acerca de las averiguaciones que estuvo haciendo Corral en internet para develar cómo acelerar el proceso de descomposición de un cuerpo. Además, señaló que en la computadora del veterinario se encontraron repetidas imágenes de un puente. Ante la posibilidad de que ese lugar tuviera alguna relación con el crimen, Racedo solicitó información a Vialidad provincial y nacional para intentar determinar dónde está ubicada esa estructura.

Mientras tanto, personal policial se encuentra analizando todos los archivos que se encontraron tanto en la computadora de Corral como en los teléfonos celulares suyo y de su amante.