FRANCIA.- Queda poco y nada para que se definan las elecciones en Francia y el actual presidente, Nicolas Sarkozy decidió acentuar su lugar en la derecha francesa.
Para hacerlo, decidió atacar tanto a su adversario socialista, Francois Hollande, como a los diarios "Le Monde" y "Libération". "Ser tratado de fascista por un comunista es un honor", dijo sobre L'Humanité, que le ha comparado con el mariscal Pétain.
"Sobre el territorio de la República francesa, mientras sea jefe del Estado, nunca se contestará el Holocausto ni el genocidio de los armenios. Aborrezco el racismo, detesto a los racistas, detesto a los antisemitas", dijo después, como para bajar unos cuantos grados sus dichos.
Los dos candidatos a la presidencia francesa, Sarkozy y Hollande, vienen realizando una serie de acusaciones cruzadas, para atraer a los electores indecisos para el balotaje del 6 de mayo. (Télam – Elpaís.com).