NUEVA YORK, Estados Unidos.- Una mujer de Long Island que donó un riñón para salvar la vida de una de sus superiores en un concesionario de coches decidió demandarla tras haber sido despedida. Debbie Stevens, de 47 años, madre de dos hijos y divorciada, afirma que se siente traicionada. Así lo informó el diario "The Post".

"Para mí ha sido una experiencia muy dolorosa", dijo en declaraciones al matutino, y narró que los hechos ocurrieron en una franquicia de la empresa Atlantic Automotive Group, indicó el sitio de noticias Elmundo.es. La mujer supo que su jefa padecía una grave enfermedad que requería un trasplante de riñón. Aunque la jefa, Jackie Brucia, ya tenía previsto el trasplante, Debbie le aseguró que si lo necesitaba, ella le donaría ese riñón.

El postoperatorio le resultó problemático a la donante, por dolores y fuertes molestias en las piernas. Y ahí empezaron sus problemas con la empresa. La mujer aseguró que se sintió presionada para regresar al trabajo, pero tres días después el malestar le llevó a quedarse en su casa y recibió una llamada de su jefa, que aún no se había incorporado al trabajo, recriminándole su ausencia. "No puedes andar yendo y viniendo, tus compañeros pensarán que tienes un trato especial", le dijo su jefa, según su propio relato, señaló el portal 20minutos.es.

Debido a ello, fue trasladada a una oficina de la empresa que quedaba muy lejos de su casa y en un barrio con problemas de seguridad que el resto de sus compañeros trataban de evitar. Este cambio le provocó una situación psicológica de ansiedad. Consultó a sus abogados, que remitieron una carta a su compañía, después de la cual Stevens fue despedida, según su denuncia. Ahora su abogado, Lenard Leeds, planea poner en marcha una denuncia de la que afirma que se podría obtener millones como compensación. (Elmundo.es-20minutos.es-Thepost)