LONDRES/BRUSELAS.- La organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) reclamó ayer a las instituciones y Gobiernos europeos que eviten conductas prejuiciosas contra los musulmanes, no las utilicen políticamente y apliquen en forma efectiva las leyes antidiscriminatorias. En su informe, determinaron que los islamitas sufren desventajas en la educación y en el empleo, incluso en países en los que está prohibido discriminar por motivos de religión o creencia. El relevamiento cubrió Francia (donde la inmigración musulmana es tema de campaña), Bélgica, Holanda, España y Suiza.

"Los partidos políticos consienten a menudo estos prejuicios en vez de atacarlos, en su búsqueda de votos electorales. Las mujeres musulmanas deben rechazar empleos y a jóvenes se les impide ir a clase simplemente porque visten con ropa tradicional, como el pañuelo, lo que viola sus derechos a la libertad de expresión. Algunos hombres pueden ser despedidos por llevar barbas asociadas al Islam", denunció el experto Marco Perolini. Agregó que la legislación europea en la materia "parece ser ineficaz, porque se observa una tasa más elevada de desempleo entre los musulmanes". AI objetó también el acceso limitado que tienen los musulmanes a los lugares de oración, sobre todo en Suiza, donde desde 2009 no se pueden construir nuevos minaretes o en Cataluña (España), donde algunos debe rezar al aire libre por falta de espacio en las mezquitas. (AFP-DPA)