GINEBRA.- Más de 3,5 millones de personas de todo el mundo tuvieron que abandonar sus hogares y establecerse en otras partes de su país o en el exterior en 2011, por distintos conflictos.

La cifra implica un incremento del 20% respecto de 2010. El resultado se vio afectado, sobre todo, por las naciones que vivieron la Primavera Árabe, según un relevamiento realizado por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur).

Unas 26,4 millones de personas vivían como refugiados internos a fin del año pasado; es decir, dentro de sus propios países, informó el Centro de Observación de Desplazados Internos (IDMC), también organismo de la ONU. Este número incluye a los que ya estaban antes en esa condición.

En ese marco, se multiplicó por seis la cifra de personas alejadas a la fuerza de sus lugares de vivienda y trabajo en los países que vivieron la ola de protestas populares, en especial en Libia, Yemen, Túnez y Egipto. Así, mientras en 2010 había 177.000 personas desplazadas en esas naciones, un año después se computaron 830.000 más, separados de su sitio de vida habitual. Sólo en Libia, medio millón de personas huyó ante los combates entre la insurgencia y las tropas leales al derrocado y asesinado Muammar Gaddafi.

En las conclusiones, se menciona la revuelta contra el presidente sirio, Bashar al Assad, que llegó a 230.000 a movilizarse hacia Turquía.

Otras causas
La violencia criminal y los conflictos armados de larga data también causaron las emigraciones, según el documento. "Muchas arriesgaron sus vidas al buscar refugio en ambientes que no les eran familiares mientras luchaban por cubrir sus necesidades básicas", agregó el instituto noruego que lo elaboró.

La directora del IDMC, Kate Halff, mencionó a las guerras en Afganistán y en Irak, y a los enfrentamientos por la actuación de los cárteles de la droga y los paramilitares en Colombia o en Centroamérica, al tiempo que advirtió sobre "la hambruna y el conflicto que en Somalia aumentó la vulnerabilidad de millones de refugiados". También destacó las dificultades de reinserción de los evacuados que quieren volver a sus pueblos de origen. (Télam)