Si bien la decisión del Concejo de dar marcha atrás con la ordenanza que autoriza a las constructoras a erigir cocheras en los pulmones de manzana todavía no fue comunicada oficialmente, la noticia fue bien recibida por el Colegio de Arquitectos de Tucumán.
"Nosotros estamos esperando la decisión de la Justicia respecto a nuestra presentación. Pero si los concejales deciden dar marcha atrás con la ordenanza, espero que ese paso sea la derogación de la norma. Nosotros estamos dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias", afirmó el presidente del Colegio de Arquitectos (CAT), Juan Ramazzotti.
Anoche, autoridades del Colegio, de la Facultad de Arquitectura de la UNT y organizaciones ambientalistas mantuvieron un encuentro para analizar los pasos a seguir en torno a la polémica.
Desde la entidad profesional habían advertido que la ordenanza no favorecía al bien común de los vecinos y que la norma traería consecuencias como mayor contaminación del aire o un aumento en la temperatura de la ciudad.
Por este motivo, recurrieron el martes a la Justicia para hacer caer la norma que modificó el artículo 28 del Código de Planeamiento urbano de la ciudad de San Miguel de Tucumán y permitió el reemplazo de los pulmones de manzana por estacionamientos.
El abogado del CAT, Luis Rodríguez Vaquero, realizó la presentación en la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo. Según se detalló desde la institución que preside Juan Bautista Ramazzotti, se trata de un recurso de amparo colectivo de protección y de reparación, mediante el que se solicita que se declare la inconstitucionalidad de la disposición municipal.
"El centro de manzana es el espacio parquizado en el interior de las manzanas que cumple la función de pulmón verde y de terreno absorbente y que garantiza la calidad ambiental, particularmente en los distritos residenciales y de áreas especiales", sostuvo Ramazzotti.
Al ser consultado sobre de qué manera impacta económicamente a las constructoras, el hecho de levantar edificios sin pulmones de manzana, el profesional señaló: "el impacto económico es netamente positivo porque las constructoras ganan más espacios que pueden ser vendidos. No creo en el argumento de que las empresas se vean perjudicadas por la falta de pulmones".