El dulce sonido de un chelo musicalizaba la última sesión del consejo directivo de Artes, previa a la renovación de sus miembros. Pero no se trataba de un momento de armonía, sino de la forma elegida por un estudiante de Luthería para protestar por la falta de espacio y de herramientas que están sufriendo esa y otras carreras. Dentro y fuera de la sala de sesiones se reunieron unos 150 alumnos -la mayoría ingresantes- para reclamar que se trate sobre tabla notas en las que plasmaban carencias que padecen. "Sólo en Fotografía, este año se inscribieron 420 alumnos; y no hay elementos, ni aulas, ni docentes; casi todos los cargos son de dedicación simple y sólo dos están concursados", indicó Belén Bobba, secretaria de planes de estudios del centro de estudiantes (CEFA). Añadió que los problemas también se dan en la Licenciatura en Artes Plásticas y en Teatro.

Bobba y la secretaria gremial del CEFA, Anahí Rodríguez -que acompañaron el reclamo de los ingresantes-, no se conformaron con lo resuelto por el cuerpo. "No se dio respuesta concreta a nada; incluso, admitieron que no podían resolver algunas cuestiones. Urge pelear por más presupuesto ya que, según dijeron, la facultad sólo recibe $ 37.000", acusó Rodríguez. "El jueves haremos una asamblea para votar un plan de lucha y ver si marchamos al Rectorado", dijo Bobba.

LA GACETA buscó comunicarse con la decana, Raquel Pastor, en el horario en que ella pidió. Sin embargo, no logró dar con ella.