En las últimas horas trascendieron más datos sobre los beneficios que recibió Ivisa SA por parte del Poder Ejecutivo. En el contrato que firmó en 2005 con la Caja Popular de Ahorros (CPA), la empresa pactó la explotación de hasta 200 tragamonedas en el Casino. Y entre sus obligaciones figura que debía hacerse cargo de los espectáculos, con sus costos e inversiones, según consta en el documento al que accedió LA GACETA. Sin embargo, la firma recibió fondos mensuales para atender ese rubro.

Según resoluciones de la CPA, los montos fueron de $ 20.000 a $ 45.000, entre 2009 y 2011, y fueron descontados directamente del canon mensual que la firma le abonaba a la CPA.

Pero, en el apartado "servicios anexos" del convenio, se expresa que la confitería, el restaurante y los espectáculos iban a ser responsabilidad de la compañía. "Ivisa asumirá todos los costos, inversiones y demás obligaciones inherentes a las actividades referidas", dice el acuerdo. De todas formas, la Caja decidió otorgar el subsidio.

"Es una caracterización equivocada; nosotros solventamos la publicidad en radio o TV, soportamos los viáticos y ellos coparticipan en el negocio. En el espectáculo nos beneficiamos los dos. Es un aporte que hace la Caja a la actividad del Casino; no es un subsidio", expresó Darío Rosenzvit, titular de la firma, en una entrevista con el diario que fue publicada el martes pasado.

Ivisa SA llegó a Tucumán en 1999, tras ganar una licitación para hacerse cargo del sistema de automatización de quinielas. Luego, los vínculos con el PE fueron multiplicándose. Además de explotar las tragamonedas, la firma recibió préstamos por unos $ 13 millones. LA GACETA ©