Al eterno jugador de truco le marcaron la mesa. La mano viene tan dura que si grita envido, del otro lado le contestarán con falta envido. Tampoco podrá llegar a exclamar truco, porque los porotos siguen siendo ajenos. El gobernador José Alperovich ha sido, durante los últimos ocho años, un jugador que supo ocultar las cartas -sólo algunas- a propios y -casi todas- a extraños. El acuerdo salarial con la sanidad le ha quitado a la gestión un buen peso de encima. Los primeros cálculos señalan que las paritarias 2012 consumirán unos $ 1.250 millones del Presupuesto, una cifra acorde a lo esperado por la Casa de Gobierno. En ese aspecto, Alperovich jugó a seguro y no sacrificó tantos porotos. El "efecto caja" (lo que realmente erogará el Ejecutivo por los aumentos de las remuneraciones) será el equivalente al 23% o al 24% de incremento. Pudo haber sido peor, razonan puertas adentro, aunque los gremios presentan subas superiores al 30% (esto es incluyendo ítems de la boleta, es decir, un blanqueo).

¿Cómo se compensa esa erogación salarial? Por un lado, con el aumento del 17% al 20% del ahorro de partidas a las distintas reparticiones de la administración pública. Pocas veces antes hubo tanto control sobre lo que se gasta como ahora. A la lapicera se le está acabando la tinta y no hay dinero para reponer el cartucho. Por el otro lado, y pensando en el mediano plazo, el Gobierno compensará los mayores gastos con el incremento de las alícuotas del impuesto a los Ingresos Brutos. Así, el primer chico está adentro.

Pero a esta suerte de partida de truco le queda el tramo más complicado, con un jugador tan experimentado como el propio Alperovich y al que no se le puede cantar "vamos por todo". En efecto, a partir de hoy mismo comenzará la procesión hacia la Rosada y hacia el Palacio de Hacienda de la Nación para solicitar una ayuda financiera federal. En esos ámbitos también saben ocultar las cartas y cantar, incluso, cuando no se tienen puntos para el envido.

El plan "A" es que Tucumán pida una asistencia financiera a la Nación cercana a los $ 230 millones. Con ese dinero, la gestión llegaría sin grandes contratiempos hasta fines de año. En el camino de las tratativas es posible que se encuentre con una "bajada de línea" general, para todas las provincias. La presidenta Cristina Fernández ha dado instrucciones a sus colaboradores para que comuniquen a los gobernadores que no permitirá que se dispare el gasto salarial más allá de la pauta del 20%. Si alguien da más de ese porcentaje, que asuma las consecuencias, parece ser el corolario del mensaje presidencial.

Se especula que ese será uno de los ejes del encuentro del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal, previsto para mañana en Buenos Aires. Las luces de alerta pasaron de amarillas a naranjas. Cinco distritos han evidenciado inconvenientes para cumplir regularmente con el pago a sus empleados públicos. Y algunos tuvieron que salir al mercado a pedir prestado dinero para llegar a fines de mes. Frente a ese escenario, Tucumán ya activó su plan "B": por nota, solicitó a su agente financiero (el Banco Tucumán) que instrumente las medidas tendientes a contar con un crédito cercano a los $ 400 millones. En realidad, esa plata podría llegar a usarse por si se acaban los porotos. Hasta ahora, eso es poco probable. Pero...

Alperovich regresará hoy al país, después de sus minivacaciones neoyorquinas. Se quedará en Buenos Aires y tendrá que volver a tocar las puertas de la Rosada, ese ámbito que suele tomar asistencia cada vez que Cristina convoca a un acto. Ese lugar donde las ausencias en ceremonias transmitidas por cadena nacional luego se cobran.