LAS PALOMAS

Las palomas reinan en nuestra ciudad, en sus plazas, calles, edificios y balcones y cuentan con la simpatía de la mayoría de las personas. Pero, lamentablemente, no son sólo símbolos de paz sino que también actúan como vectores de una serie de enfermedades que afectan al ser humano, transmisibles a través de sus excrementos secos y sus plumas contaminadas. A modo de ejemplo, un estudio reciente realizado en Madrid ha constatado que aproximadamente un 60% de las palomas urbanas son portadoras de agentes patógenos. Considerando que carecen de depredadores naturales y que constituyen una verdadera "plaga", estimo necesario que las autoridades competentes tomen las medidas necesarias para controlar su proliferación, incluyendo campañas masivas de información que desalienten la alimentación artificial de estas aves, evitando así que se conviertan en un verdadero problema de salud pública.

Ana Lía Toledo
Ayacucho 290
San Miguel de Tucumán