Las Bolsas recorrieron tres meses de la mejor bonanza -calma- desde 2007, pero los inversores han subido el valor de las opciones que contratan para protegerse de futuras pérdidas. En mayo la empresa Facebook -tiene 845 millones de usuarios- saldría a cotizar en la Bolsa a través de una emisión para recaudar hasta U$S 10.000 millones de una compañía que vale 10 veces más.

El segundo trimestre avanza hacia lo inestable -volátil- y el rendimiento de los títulos públicos -la deuda soberana de los países- refleja la percepción de lo que viene para cada nación. El bono de tesorería a 10 años en los Estados Unidos rinde el 2% anual -que se neutraliza con la inflación- en ese país. A su vez, el inglés está en un 2,16%; el francés 2% y el alemán 1, 73%. En estos datos del comportamiento del mercado, el Bono a 10 años de España rinde ahora un 5,86% anual en euros; el similar de Italia, 5,40%; el portugués, 12% y el griego, 21,50% anual. La deuda de España es del 68% del Producto Bruto (PBI) y la de Italia alcanza al 121%.

Abril vino con menos augurios y los activos globales se comieron una parte de la ganancia del año, hay un declive en los rendimientos de los bonos a 10 años y en línea con la caída del valor de los inmuebles en los países centrales endeudados. También presiona que el comercio mundial crecerá este año un 3,7%, por debajo del promedio del 5,4% alcanzado en los últimos 20 años.

El modelo local de consumo y liquidez que derrama hacia abajo, tiene varios frentes abiertos. La mayor amenaza es el aumento del dinero circulante que redujo notablemente la capacidad adquisitiva del peso. En las próximas semanas habrá que observar las motivaciones de los argentinos, y en los impulsos de su propia valoración y prioridad, si se opta por consumir o ahorrar, de acuerdo a la subjetiva apreciación y el bolsillo de cada uno. Pero el sistema quedó atrapado -como nunca antes- de la decisión de los demás.