BEIRUT.- Las fuerzas sirias leales al presidente Bashar al-Assad mataron a cuatro manifestantes después de las plegarias de ayer, denunciaron activistas, mientras el Gobierno aseguró que un oficial del Ejército también murió mientras la violencia opacaba un cese del fuego negociado por el enviado de paz internacional Kofi Annan.
En Naciones Unidas, Rusia criticó un borrador de resolución de Estados Unidos autorizando un equipo de avanzada para monitorear el frágil cese del fuego que busca poner fin a 13 meses de violencia durante el levantamiento contra al Assad, un aliado de Moscú.
Los sirios tomaron las calles de todo el país en pequeñas manifestaciones después de las oraciones, confiando en que la tregua, ahora en su segundo día, los protegerá de las balas del Ejército que han amedrentado a los manifestantes pacíficos durante meses. Activistas dijeron que las fuerzas de seguridad salieron a las calles en muchas ciudades para prevenir que los manifestantes organicen grandes protestas contra el régimen, aunque el plan patrocinado por el enviado de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan especifica que el Gobierno ya debería haber retirado sus tropas. Los manifestantes cuestionaron el compromiso de al Assad con el plan de paz que él ha aceptado.
En el distrito Qadam de Damasco, sostuvieron una pancarta que decía: "Bashar puede ser capaz de reirse ante el mundo entero, excepto ante el pueblo sirio". Otro indicaba: "La nueva comedia es el cese del fuego".
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, y los comités de coordinación local opuestos al gobierno informaron que dos personas murieron mientras los manifestantes intentaban reunirse en una plaza central de la ciudad de Hama. En la provincia sureña de Derá, donde comenzó el levantamiento, un hombre fue muerto a tiros cuando los fieles salían de una mezquita en el pueblo de Nawa. Un tercer hombre fue asesinado por las fuerzas de seguridad en el pueblo de Salqeen en la provincia de Idlib, dijeron activistas, mientras un cuarto murió en Deraya, en la provincia de Damasco.
La agencia estatal de noticias SANA culpó a la oposición de las muertes. Y dijo que "terroristas" mataron a tiros a un mayor del Ejército cuando se dirigía a trabajar a su unidad militar, diciendo que grupos armados estaban intentando "destruir cualquier esfuerzo de encontrar una solución política a la crisis". La ONU estima que las fuerzas del régimen han matado a más de 9.000 personas desde que comenzó el levantamiento en su contra. (Reuters-especial)