WASHINGTON.- Estados Unidos no seguirá adelante con su plan de enviar ayuda en alimentos a Corea del Norte, después de que el Estado asiático intentara sin éxito lanzar un misil de largo alcance pese a las advertencias de Washington.

"Sus esfuerzos por lanzar un misil claramente demuestran que no se puede confiar en que cumplirán con sus compromisos", sostuvo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, durante el viaje del presidente Barack Obama a Florida. "No procederemos con un acuerdo para brindarles asistencia", advirtió y dijo que el régimen de Kim Jong-un podría sufrir sanciones adicionales si volvía a desafiar a la comunidad internacional tomando nuevas medidas "provocativas".

Washington había ofrecido en febrero considerar la entrega de ayuda en alimentos a cambio de que el país asiático suspendiera las actividades de enriquecimiento de uranio y aplicara otras iniciativas destinadas al desarme nuclear de la Península Coreana. Pero varias veces advirtió que una prueba de misiles pondría en peligro la ayuda. "Vamos a iniciar consultas en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas acerca de cómo enviar el mensaje a los norcoreanos de que la comunidad internacional rechaza este lanzamiento y está preparada para tomar medidas adicionales, dijo Rhodes.

El Consejo de Seguridad "deploró" el fallido lanzamiento pero indicó que continuaría las negociaciones sobre una respuesta apropiada a las acciones del aislado Estado comunista, indicó la embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice. "Los miembros del Consejo de Seguridad deploran este lanzamiento, que se produjo en violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad", dijo Rice, resumiendo el debate sostenido en el panel de 15 miembros. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó que el "lanzamiento es una violación directa" de una resolución de la ONU y lo calificó de "deplorable".

Se presume que Corea del Norte, avergonzada por su fracaso en el publicitado lanzamiento, ahora estaría evaluando conducir su tercera prueba nuclear para demostrar su poderío militar. El país estalinista lanzó un cohete que se desintegró en el vuelo y se hundió en el mar, un fracaso embarazoso para Pyongyang, ansioso de mostrar su tecnología a la comunidad internacional. El satélite fue enviado con el misil balístico de largo alcance Taepodong-2, que está tratando de desarrollar y que ya probó en julio de 2006 y abril de 2009. El régimen esperaba hacer coincidir la puesta en órbita del satélite con los actos del centenario del nacimiento del fundador de la República Popular Democrática de Corea, Kim Il-sung, el 15 de abril. (AFP-Reuters)