El representante de la Asociación de Trabajadores Involucrados en la Actividad Taximetrera (Atiat), Antonio Rodríguez transformó en hechos lo que había prometido en LA GACETA de ayer. El dirigente había anunciado que iba a presentar un pedido de aumento en la tarifa del 40% y, al mediodía, lo hizo efectivo ante el Concejo.

Rodríguez había denunciado que los vehículos ilegales que circulan por la capital se quedan con el 50% de las ganancias y que, por este motivo, era necesario pedir una suba en el precio de la bajada de bandera, fijada hoy en $ 3,50.

Ayer al mediodía, una comisión de Atiat presentó por mesa de entradas del Concejo Deliberante un pedido de aumento de la tarifa. Los representantes del sector buscan que la bajada de bandera sea fijada en $ 4,90 y que la caída de la ficha cada 100 metros sea de $ 0,35 (actualmente tiene un costo de $ 0,26). El petitorio, que deberá ser analizado por la Comisión de Transporte del cuerpo deliberativo, está conformado también por otros puntos. Los taxistas solicitaron, además, que se les conceda una prórroga hasta diciembre a los propietarios de vehículos modelo 2001, para que puedan completar la documentación relacionada al cambio de unidad. "Quiero aclarar que la prórroga no es para que puedan circular. Es al solo efecto de que puedan completar todo el trámite", afirmó Rodríguez.

"También le solicitamos a los concejales de la comisión de Transporte que inicien una investigación para poder constatar la cantidad real de los autos ilegales que circulan en la ciudad, porque la mayoría de los taxis truchos trabajan en tres o cuatro agencias existentes. Están apañados por el poder", denunció el dirigente. Los ediles, ahora, tienen la última palabra.