Por la noche, en el ex Savoy reina un ambiente de fiesta. Los empleados del Casino aseguran que ponen buena cara, pese a que el clima no es el mejor, para incentivar el juego y la dispersión en el salón. "Pero hay mucha incertidumbre", dice uno de los 180 trabajadores de la Caja Popular de Ahorros que se desempeñan en el antiguo edificio. Así, mientras el PE y la empresa Ivisa SA ultiman detalles para acordar la concesión del viejo hotel por medio siglo, puertas adentro los rumores resuenan más que las fichas sobre el paño.

Los servicios en las instalaciones de avenida Sarmiento y calle Maipú se reparten entre lo privado y lo público. Ivisa tiene sus empleados, que atienden desde 2006 unas 150 tragamonedas, por las cuales la firma le abona un canon mensual a la Provincia. Además, hay trabajadores del Estado (alrededor de 180) que se encargan de los cuatro juegos de paño: black jack, ruleta, póker y punto y banca. Este último sector no duda en expresar su preocupación y su malestar por la falta de definición sobre algunas cuestiones.

Por un lado, los estatales expresan (desde el anonimato, ya que no quieren quedar expuestos en el caso) su certeza de que el PE no abandonó su idea de privatizar los juegos de paño. Además, desde hace tiempo están descontentos porque consideran las tragamonedas (en especial el póker) una competencia directa del paño, lo cual redunda en una baja en las propinas. Y, sobre este punto, aún reclaman que el Gobierno considere las gratificaciones como parte de sus haberes, de modo que sus ingresos como pasivos sean mayores. Al respecto, ya están gestionando una entrevista con el ministro de Economía, Jorge Jiménez, para la próxima semana.

Estos no son los únicos tópicos que desconciertan a los trabajadores. "Nos dijeron que quizás vayamos a otro edificio por un tiempo, hasta que se hagan las refacciones. Y, además, vemos que la Caja se debería posicionar más en nuestra línea que con la de la empresa", sostuvo un referente gremial del Casino.

De todas maneras, el Gobierno ya está preparando el proyecto de ley que será tratado en la próxima sesión de la Legislatura, prevista para el miércoles. Entre otros puntos, se habla de una concesión por 50 años del hotel, y de una inversión que implicaría unos $ 50 millones por parte de Ivisa SA. A cambio, Ivisa recibiría una extensión de la concesión para explotar las 150 maquinitas: de 2025 a 2062, el año en que, casualmente, caducará el convenio por el hotel.

En medio de esta cuestión, los opositores Silvia Elías de Pérez y Ariel García (UCR) pidieron que se interpele al ministro de Economía "para indagar cuáles son los nombres que se esconden tras la firma Ivisa y sus vínculos con el poder". Los legisladores criticaron que el gobernador, José Alperovich, no haya dado mayores precisiones sobre la negociación por el ex Savoy. "El Estado facilita capital de trabajo a una firma para que esta actúe en competencia con el Casino, provocando que la casa de juego oficial experimente pérdidas. Esto fue el argumento para que se haya intentado promover su privatización, aunque de hecho Ivisa SA usufructúa el 70% de las instalaciones del Casino", aseveró Elías de Pérez.