MAR DEL PLATA.- El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, afirmó que "si los compañeros me eligen yo gustoso seré" secretario general de la CGT, aunque anticipó que "no es fácil, porque para ser titular de la central obrera hay que buscar un consenso entre todos los sectores".

"No es fácil -explicó- lograr un consenso con todos los gremios, así que vamos a ver. Si los muchachos están dispuestos yo también estoy dispuesto a asumir el compromiso de conducir la CGT".

En declaraciones a la prensa antes que comenzara a sesionar en esta ciudad el Congreso Nacional Extraordinario de Delegados de la UOM y consultado si estaba dispuesto a competir con Hugo Moyano, Caló respondió que "no voy a competir con nadie".

"Si los gremios y la UOM me apoyan y estamos todos de acuerdo estoy dispuesto, pero para hacer una competencia entre los gremios no, porque ya tuvimos la experiencia fea del teatro San Martín", sostuvo Caló.

De esa forma, Caló no descartó que se llegue a una disputa con el actual jefe de la CGT, Hugo Moyano, quien se viene mostrando con ganas de ir por su tercer mandato seguido en la central.

Si bien tanto Moyano como los sectores de la CGT que se oponen al camionero advirtieron que buscarán negociar al próximo líder de la central, no se descarta que finalmente no haya acuerdo y vayan divididos al congreso confederal del próximo 12 de julio, donde el secretario general se definirá por los votos de los congresales de los diferentes gremios.

Por otra parte, acerca del paro anunciado tras la falta de avances en las negociaciones salariales con las cámaras empresarias de la industria metalúrgica, Caló destacó que "acatamos la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo".

Al respecto sostuvo que "la UOM está en lucha para conseguir un salario garantizado, donde ningún trabajador gane menos de $ 4.000 y los empresarios ofrecieron sólo el 15%", remarcó el sindicalista.

"Cuando nosotros -dijo- pedimos un salario garantizado mínimo de $ 4.000 es para los compañeros de algunos lugares del país donde los negrean, y ni eso le quieren pagar".

Al respecto sostuvo que "las empresas grandes tienen libertad de acción, por eso nosotros tenemos una franja grande de trabajadores que pagan el impuesto a las ganancias, porque cobran entre 8.000 y $13.000.

Las especulaciones entre los dirigentes sindicales de todo el país son de lo mas variadas ya que un sector que apoya a Caló, expresó que en los próximos días harán conocer una solicitada firmada por la mayoría de los gremios haciendo conocer su adhesión al dirigente metalúrgico para reemplazar al camionero. (Télam-NA)