Nadie se escapa de las leyes que condenan los actos xenófobos en el Viejo Continente. El delantero uruguayo Luis Suárez fue suspendido ocho fechas por haber propinado insultos racistas al francés Patrice Evra. El día que volvió a jugar, se negó a estrechar la mano al jugador que atacó.
Ni los jugadores se salvan
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