ESTAMBUL.- El enviado especial de la ONU y la Liga Árabe a Siria, Kofi Annan, exigió ayer a las partes en conflicto en ese país que pongan fin totalmente a los combates, tras la visita a un campamento de refugiados sirios en territorio turco, adonde habrían llegado unas 25.000 personas.
"Aún tenemos tiempo para frenar una violencia que dura ya demasiado tiempo. Es hora de que los militares vuelvan a sus cuarteles", dijo, y admitió tener informes sobre una escalada de enfrentamientos en las últimas horas.
El primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan, acusó a Damasco de haber cometido una "clara violación de la frontera" por los disparos contra refugiados sirios que estaban ya en su territorio. Señaló que su Gobierno ya gastó U$S 150 millones en los exiliados. "¿Qué haremos si el éxodo llega a las 100.000 personas?", preguntó. (DPA-AFP-Reuters)