BUENOS AIRES.- Otro piquete más en la Ciudad de Buenos Aires, y van.... Caos en el tránsito vehicular, transeúntes nerviosos, enfrentamientos, gases lacrimógenos, gomas quemadas, pedreas e insultos. Exigencias y demandas de soluciones sociales. El combo fue completo ayer, en otra jornada porteña turbulenta, ya que el piquete comenzó a la mañana, se levantó por unas horas, pero volvió a la tarde, hasta que el lugar fue despejado por las fuerzas porteñas del orden. Y como otras tantas veces, las especulaciones y versiones fueron la comidilla de analistas y políticos.
El comentario que más se escuchó en la TV y en las radios, y se escribió en los sitios on line de noticias, es que la protesta de los vecinos de la porteña Villa 31, sobre la autopista Illia (Retiro), tuvo un fuerte componente político donde el objetivo era distraer la atención en otros problemas, para descomprimir la presión social sobre la "causa Ciccone" y crear otra "agenda política". Y de paso, causarle dolor de cabeza a Mauricio Macri.
Los incidentes comenzaron cuando los vecinos reclamaban subsidios al Gobierno porteño con un corte de tránsito en una bajada de la Illia. Los manifestantes se enfrentaron con agentes de la Policía Metropolitana, que impidieron que interrumpieran el tránsito sobre la vía de acceso y luego en la avenida Ramón Castillo por donde circulaban camiones hacia el puerto.
Los vecinos pedían que se amplíe el subsidio de $ 700, del gobierno de la Ciudad, para el pago de alquileres y obras de construcción dentro del asentamiento. Pasadas las 11, llegó al lugar un funcionario porteño que ofreció dialogar con representantes de los manifestantes, pero los vecinos se quejaron por la represión. Es que los agentes respondieron con balas de goma y gases lacrimógenos a los piedrazos que arrojaron los vecinos. El saldo fue de cuatro policías heridos. Henry Aguirre, vecino de la "31", explicó que "desde el miércoles pedimos una respuesta de la Ciudad, y sólo nos contestan que no hay presupuesto".
En tanto, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, deslizó que las protestas podrían tener una "motivación política", y subrayó que la Ciudad no negociará ante lo que describió como "un apriete, una extorsión y un corte". "No sé si hay una motivación política atrás, pero los acuerdos se vienen cumpliendo", subrayó.
El legislador porteño Francisco "Tito" Nenna, cuestionó a Macri por "usar el Estado gendarme para reprimir los reclamos de los que menos tienen", en vez de "resolver las cuestiones sociales con la presencia del Estado". (NA-Télam-Especial)