A nadie le gusta que el espejo le devuelva una imagen de sí que cree distorsionada. Pero mientras algunos culpan por ello al espejo y optan por apedrearlo, los más sensatos se ponen a reflexionar sobre su propio rostro. Ese, que el espejo solamente refleja. El día de ayer, desde la mañana, las redes sociales y los comentarios de lectores de LA GACETA ardieron en respuesta a la opinión del periodista Nicolás Iriarte, referida a cómo trataron un grupo de hinchas de Atlético al jugador Jairo Castillo. Mientras trabajábamos en las producciones y en las noticias de hoy, muchos compañeros de @NicoYFatiga (según su cuenta de Twitter) no podíamos dejar de indignarnos por esa hipocresía que lleva a "matar al cartero", a romper ese espejo que nos muestra que en las tribunas del "Deca" también habita el racismo que vive en la sociedad, porque vive en el club, en la casa y en el lugar de trabajo. Con ese ruido en la cabeza, lector, escribimos los textos que leés en el diario que tenés entre tus manos.