"¿Qué es lo que está mal?", repreguntó el gobernador, José Alperovich, a la prensa durante la conferencia que protagonizó ayer en el barrio Floresta. Inmediatamente después ratificó que, pese a las críticas opositoras, el Estado dará la concesión del edificio del ex hotel Savoy a la firma Impresora Internacional de Valores S.A.I. (Ivisa).
Apenas unas horas más tarde, el mandatario recibió a las principales autoridades de la Legislatura para explicarles en detalle el proyecto de ley mediante el que se cederá el edificio. En principio, trascendió que llegaría a la Cámara el miércoles de la semana que viene.
"Eso es todo"
"Creo que le dieron los créditos y los pagó. Eso es todo". Con esas palabras, Alperovich restó importancia a los datos que LA GACETA publicó respecto de los subsidios y créditos que Ivisa viene recibiendo por parte de la Caja Popular de Ahorros (CPA), desde que opera en Tucumán.
Según las resoluciones a las que accedió este diario, entre 2005 y 2010 el órgano crediticio le prestó $ 15 millones a la firma concesionaria de los juegos electrónicos del Casino, y que próximamente recibirá la explotación del hotel. También se había dado a conocer que, entre 2009 y 2011, la empresa obtuvo subsidios mensuales que fueron incrementándose de $ 20.000 a $ 45.000 para la contratación de artistas y que se descontaron del canon mensual que le abona a la CPA.
Cerca del mediodía, las principales autoridades de la Cámara y parlamentarios estuvieron en el despacho gubernamental. Alperovich y el presidente subrogante del cuerpo, Regino Amado, recibieron a Armando Cortalezzi (vicepresidente primero), Manuel Fernández (vicepresidente segundo), Juan Antonio Ruiz Olivares (secretario) y a los legisladores Guillermo Gassenbauer, Sisto Terán y José Gutiérrez, entre otros. Según pudo reconstruir LA GACETA, Alperovich les brindó detalles del proyecto que llegará al recinto en los próximos días. El Estado cedería el tradicional edificio durante 50 años. Ivisa, por su parte, se comprometería a invertir $11 millones en un hotel cuatro estrellas. De acuerdo con información extraoficial, el Estado no le brindaría otros beneficios adicionales, como exenciones impositivas.
Por otro lado, al proyecto se añadirá un aspecto que compensará la falta de acuerdo entre el PE e Ivisa por la privatización del Casino. Finalmente, se extenderá el contrato de explotación de las 150 máquinas tragamonedas que Ivisa tiene desde 2006 y que vence en 2025. Por eso, se readecuará el trato particular para que se extiendan ambas actividades (del juego y hotelera) hasta 2062 (cuando se cumplan los 50 años).
Ivisa llegó a Tucumán en 1999. Tras una licitación pública, se hizo cargo del servicio de automatización de quinielas. Después, en 2006, se le concedió la explotación de las tragamonedas en el Casino. En 2011, cuando el ex Savoy iba a dejar de albergar las oficinas legislativas, Alperovich anunció que se reabriría como hotel. Hasta la semana pasada estaba en los planes privatizar también los juegos de paño. Sin embargo, se dio marcha atrás porque la empresa no quiso tomar a los 180 empleados estatales del salón.