CÓRDOBA.- Ayer sepultaron los restos de Rocío Soledad Barletta, la niña de 11 años que el jueves fue asesinada en Córdoba y cuyo cuerpo tenía signos de violación.
La inhumación tuvo lugar en un cementerio privado, donde centenares de personas acompañaron a la familia Barletta.
Además, el viernes a la noche se realizó una marcha de antorchas en reclamo de justicia que partió desde el domicilio de la víctima hasta la casa de sepelios. "Queremos que se haga justicia, que no sea un caso Candela más", dijo un vecino.
El hecho comenzó al mediodía del jueves en el barrio Ameghino Norte, cuando Raúl Barletta, padre de Rocío, la mandó a comprar cigarrillos a la vuelta de su casa. Pero la menor nunca llegó al negocio. Un testigo contó que la vio subir a un Fiat Regatta conducido por un hombre y proporcionó el número de matrícula. Ese dato permitió detectar al poseedor del auto y capturarlo como principal sospechoso. Luego una pareja relató que en horas de la siesta vio a un automóvil de ese tipo cuyo conductor había dejado un bulto a orillas del río Suquía.
El viernes los investigadores lograron ubicar el bulto y constataron que se trataba del cuerpo de Rocío, que tenía signos de haber sido violada y presentaba algunas quemaduras con las cuales el autor del crimen habría intentado borrar pruebas. (Télam)