BUENOS AIRES.- "Amicus curiae'' es una figura procesal que refiere a una tercera parte interesada en el desenlace de una pelea jurídica y que no está afectada directamente. Este es el rol que cumplió el gobierno de los Estados Unidos al enviar a la Corte de Apelaciones de ese país una carta a favor de Argentina. Así, la administración central de Barack Obama respaldó la revocación de las ordenes judiciales que imponen al Estado nacional el pago de intereses a fondos buitre, ordenados por el juez Thomas Griesa.

El Departamento de Justicia efectuó la presentación ante el Tribunal argumentando que la obligación de pago provocará, probablemente, "tensiones en las relaciones exteriores" entre ambos países y que significaría imponer a una nación cómo manejar su propia política de deuda.

La Corte de Apelaciones tiene a cargo ahora la disputa entre Argentina y el acreedor NML Capital Ltd., firma que inició una demanda al salir afectado con una deuda de U$S 95.000 millones en bonos soberanos en 2001.

Argentina había logrado acuerdos por canjes efectuados en 2005 y 2010 y que cobra el resto de los acreedores que aceptaron la propuesta argentina.

En el escrito, el gobierno de EEUU dijo que la interpretación de Griesa de una cláusula del contrato "podría permitir a un solo acreedor frustrar la aplicación de un plan de reestructuración con apoyo internacional, y con ello socavar las décadas de esfuerzos de los Estados Unidos para promover un sistema de cooperación y resolución de las crisis de deuda soberana".

El fallo de Griesa, de todos modos no se encuentra efectivo, ya que los abogados del país, el estudio Cleary Gottlieb, interpusieron un amparo: se está a la espera de la resolución de la Cámara de Apelaciones, que deberá expedirse en breve.

De hecho, la Argentina pudo concretar sin problemas el pago del bono Par, emitido en el canje de deuda, a los acreedores.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene en el escrito legal no "tolerar o excusar" la falla de la Argentina para hacer los pagos. Sin embargo, remarcó que las órdenes emitidas por el juez Griesa son de una "amplitud inadmisible" y perjudicial para las relaciones exteriores de EEUU.

Deuda exterior

A pesar de que el Gobierno viene pagando deudas en tiempo y forma, para lo cual no duda en echar mano de las reservas, en el 2011 los compromisos externos -públicos y privados- aumentaron en U$S 10.700 millones y rozan los 140.000 millones.

A esto se suma que en 2010 la deuda externa había crecido en unos U$S 12.600 millones, según datos oficiales.

A su vez, a esta deuda externa se suman los compromisos en pesos con los acreedores internos, que elevan a U$S 175.000 millones el endeudamiento público total. Buena parte de esos compromisos se tomaron de organismos públicos, como Anses o el PAMI. (lanación.com.ar-Télam-NA)