NUEVA YORK.- Desde octubre, las estimaciones de crecimiento de las ganancias corporativas del primer trimestre han ido cayendo al tiempo que el índice S&P 500 exhibía una fuerte suba. Con el inicio de la temporada de resultados la semana próxima, las perspectivas lucen menos auspiciosas que en los trimestres anteriores. Los inversores evaluarán si un crecimiento más lento ha sido asimilado por el precio de las acciones en Estados Unidos, o si la retracción del S&P 500 desde el máximo en cuatro años del lunes marca el comienzo de un descenso mayor en caso de que los resultados corporativos sean decepcionantes.
Tras la suba del S&P 500 de un 30% desde octubre, existen temores a que el interés de compra no sea lo suficientemente fuerte como para generar nuevas ganancias.
Los futuros de las acciones cayeron un 1% en una sesión corta por el feriado de Semana Santa. Los gerentes de fondos estarán observando los resultados corporativos con atención, en un escenario de indicadores económicos mixtos y un resurgimiento de las preocupaciones respecto a Europa.
Las últimas tendencias no han sido alentadoras. Los analistas han recortado las estimaciones, los equipos gerenciales se han vuelto más cautelosos, y las tasas de crecimiento en general han caído marcadamente. Las ganancias de las compañías que integran el S&P 500 habrían subido un 3,2% en el primer trimestre, según datos de Thomson Reuters.
Los analistas han estado recortando las estimaciones en los últimos meses, pero la relación rebajas-incrementos se niveló en marzo, escribió Bank of America-Merrill Lynch en una nota reciente. Señaló, además, que los equipos gerenciales se están volviendo más cautos respecto a las expectativas.
El segundo trimestre no tuvo un buen comienzo. El índice Standard & Poor's cerró la primera semana del trimestre con una pérdida de un 0,7%, en lo que fue su peor desempeño semanal desde diciembre. Durante las últimas semanas, las estimaciones de crecimiento han descendido marcadamente, pese a que los datos económicos demuestran en general una mejora en la demanda en EEUU. Es posible que los analistas se hayan vuelto demasiado