WASHINGTON.- El precandidato presidencial republicano, Rick Santorum, en lo que puede ser un nefasto desarrollo para su campaña, perdió el liderazgo en su Estado natal de Pensilvania ante el favorito Mitt Romney, quien lo aventaja en cinco puntos para la interna prevista para el 24 de este mes.
"Romney tiene una gran oportunidad de dar un golpe final para arruinar la campaña (de Santorum)", sostuvo Dean Debnam, presidente de la empresa encuestadora Public Policy Polling. Santorum puso sus esperanzas de recuperar algo del impulso en la carrera si gana las primarias en Pensilvania, en lo que se considera el último obstáculo para definir la postulación opositora.
Santorum fue senador por Pensilvania hasta 2006. Como católico devoto, se tomó varios días libres para celebrar el largo fin de semana de Pascua. Si pierde u obtiene una victoria mínima en su Estado natal, estará bajo presión de parte de los principales republicanos para bajarse de la carrera por la nominación de su partido. Karl Rove, ex estratega del presidente George W. Bush, llamó a Santorum un "candidato que desaparece" en un artículo publicado ayer por el Wall Street Journal, y derribó el argumento del precandidato de que una prolongada carrera por la nominación podría inyectar energía a los republicanos antes de las elecciones generales.
"Es la posición de un candidato desesperado. Más y más republicanos piensan que tal desangramiento retrocedería considerablemente la causa de derrotar a Barack Obama", escribió, en referencia a la puja con el mandatario demócrata, que buscará su segundo período de mandato en los comicios del 6 de noviembre. (Reuters).