El gobernador, José Alperovich, hizo una apuesta sorpresiva. Mientras que en los pasillos de Casa de Gobierno se daba por hecha la concesión de los juegos de paño del Casino de la Provincia a la empresa Ivisa S.A., el mandatario anunció que pondrá sus fichas, otra vez, en el casillero de la administración estatal, pese a las pérdidas millonarias que genera cada año el juego en las arcas tucumanas. "Veremos cómo hacer para transformar o cambiar esto", dijo ayer el titular del Poder Ejecutivo, ante una consulta de LA GACETA.

Sin embargo, el mandatario sí dio por cerrada otra negociación con Ivisa S.A., una firma que explota las máquinas electrónicas dentro del Casino. "Se dará por comodato por 50 años el (ex hotel) Savoy a la misma gente que maneja (las máquinas), pero no se privatizará", expresó Alperovich, en rueda de prensa.

Desde hace tiempo, el PE buscaba definir el destino del histórico edificio de avenida Sarmiento y Maipú. Por una parte, la Provincia recibe un canon de la empresa que usufructúa el videopóker y las tragamonedas instalados en la planta baja del hotel. En tanto, los juegos de paño (póker, ruleta, black jack y punto y banca) están a cargo de 180 empleados estatales, que dependen de la Caja Popular de Ahorros (CPA). Además, este año, los legisladores liberaron las 66 habitaciones del primer y segundo piso del ex Savoy, al mudar sus oficinas a la nueva Legislatura.

Con este panorama, el Gobierno planeaba dejar en manos de Ivisa S.A. la tríada maquinitas-hotel-juegos de paño. Sin embargo, antes de que el croupier dijera no va más, el PE sacó algunas fichas del casillero de la privatización.

En cuanto a las tragamonedas, Eduardo El Eter, interventor de la CPA, explicó que estarán en manos de la firma hasta 2025. "La empresa paga un canon mensual. Son montos importantes los que cobramos", dijo.

La cuestión del ex Savoy, en tanto, es la que genera más entusiasmo. "Recién comienzan las negociaciones. El plazo para la finalización de la obra podría ser de dos años. La inversión será muy fuerte, de $ 50 millones; estamos hablando de un hotel cuatro estrellas", detalló El Eter. Además, remarcó que la concesión será paralela a la de las máquinas de juego, y que podría alcanzar los 50 o 60 años. "Empezaremos a discutir estos puntos la semana que viene", advirtió.

Luego, apuntó que este proyecto está enmarcado en un plan cuyo fin es revalorizar ese sector de la ciudad. "Volvería a ser el centro de atracción de Tucumán, y un punto neurálgico en lo turístico", destacó el funcionario.

Cambio de mentalidad

La jugada sorpresiva del PE fue la decisión de que los juegos de paño continúen en manos de la Provincia. "La verdad es que da pérdidas; si no se cambia la mentalidad tendremos que poner un gerente. Pero da pérdidas. No hay otra cosa. Es el único casino del mundo que da pérdidas", insistió ayer Alperovich, preocupado. El déficit en 2011 habría sido de unos $ 10 millones, según estimaciones oficiales.

"Se pensó en un primer momento pasar el paño a la empresa Ibisa; pero el gobernador decidió que siga siendo administrado por la Caja, para darles la tranquilidad a los 180 empleados", destacó El Eter. En cuanto a las pérdidas, el interventor de la CPA aseguró que es algo que se puede revertir. "Son cifras importantes, pero acá había distintos ítems que tal vez confundían, porque eran descuentos gerenciales; las maquinitas; los cánones que no pagaban no iban hacia el Casino; y había distintos ítems. Creo que todo eso se debe solucionar para evitar esto; se puede corregir cambiando muchas estructuras administrativas que tenemos hoy. Hay que buscar las formas; había gastos indirectos que tenían. Pienso que vamos a llegar a un buen puerto", se esperanzó.

En el PE saben que la cuestión no será fácil, ya que la planilla salarial del Casino implica erogaciones importantes (los empleados reciben diferentes beneficios, debido a las características de la labor). Además, deben revisar por qué los gastos superan a los ingresos en cada balance. Más allá de esto, lo concreto es que el Gobierno ha decidido renovar su apuesta por la administración pública de los juegos de paño. ¿Saldrá ganando esta vez?