BRASILIA/SANTIAGO.- La popularidad de la presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, alcanzó en marzo el récord histórico del 77%, a poco más de un año después de que asumiera en lugar del carismático Luiz Inacio Lula da Silva, según un sondeo divulgado ayer por la Confederación Nacional de la Industria.
La encuesta realizada por el privado Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística (Ibope) a más de 2.000 personas, reveló que la evaluación positiva de la gestión de Rousseff aumentó cinco puntos porcentuales desde la última investigación, realizada en diciembre del año pasado. Al mismo tiempo, el índice de rechazo al desempeño de la mandataria bajó del 21% al 19% en el mismo período.
Según el Ibope, ni Lula da Silva ni su antecesor, Fernando Henrique Cardoso, lograron la aprobación de casi ocho de cada diez brasileños después de su primer año de gestión. El sondeo indicó además que el índice de confianza de los brasileños en la primera mujer en gobernar el gigante sudamericano saltó del 68% al 72% entre diciembre de 2011 y marzo pasado.
La aprobación a Rousseff es mucho más expresiva que la otorgada al actual Gobierno, calificado de "bueno" o "excelente" por el 56% de los entrevistados (una tasa idéntica a la registrada en diciembre), mientras que el 8% consideró su desempeño como "malo" o "pésimo". El sondeo reveló el malestar de los entrevistados frente a la carga tributaria, que ha sido rechazada por excesiva por el 65% de los brasileños encuestados. También fue cuestionada la actuación oficial en los rubros de salud (63%) y de seguridad pública (61%).
En la vereda opuesta
El apoyo al presidente de Chile, Sebastián Piñera, cayó al 29% a seis meses de los comicios municipales, reveló ayer la empresa de opinión Adimark, ligada al propio oficialismo. El retroceso estuvo motivado por las protestas sociales en Aysén, aclaró el empresario Roberto Méndez, asesor electoral del mandatario.
Las mayores debilidades de Piñera, que en 2013 enfrenta elecciones presidenciales donde asoma como favorita la ex presidenta socialista, Michelle Bachelet, son su credibilidad y empatía. El sondeo, uno de los más respetados en el país, subrayó que sólo un tercio de los chilenos consultados considera que el jefe de Estado es creíble, respetado o querido, y más de la mitad desaprueba la forma en que el Gobierno conduce la lucha contra la delincuencia y el desarrollo de la economía. Pero este derrumbe de la consideración pública del oficialismo no implicó un alza en el apoyo a los partidos de la oposición. (DPA)