MIAMI, Estados Unidos.- Cuando corre el rumor de que Fidel Castro ha muerto y días después el líder cubano aparece vivo, alguien en Miami pierde 100.000 dólares. Según consigna el diario español "El Mundo", un fondo a largo plazo creado en 1993, apuesta al valor que vayan a tener las inversiones estadounidenses en la isla, una vez se acabe el embargo económico decretado por Estados Unidos.

El fondo invierte directamente comprando acciones en empresas con una "tendencia natural" a invertir en la isla (como la industria de cruceros, turismo, infraestructura industrial y bienes raíces) apostando a que subirán cuando se levante el embargo económico.

Según el creador del fondo, Thomas J. Herzfeld, lo más natural es que empresas como la naviera Carnival, los grandes bancos y constructoras, vayan a participar en el acondicionamiento y reconstrucción de un país donde hace casi 50 años no se realizan grandes remodelaciones de infraestructuras con la actualización tecnológica necesaria, la construcción de viviendas y la integración de los servicios turísticos.

El año pasado, las inversiones colocadas en ese listado de empresas que Herzfeld escoge minuciosamente, basado en una serie de informaciones confidenciales, tuvo una tasa de retorno de capital superior al 10%, muy superior al promedio del indicador Standard & Poor's de 4%.

Los inversionistas también afrontan pérdidas, especialmente cuando en Miami aparecen los rumores de la muerte de Castro. El rumor casi siempre desata una carrera de inversionistas creyendo que la muerte del líder cubano es la antesala del fin del embargo.

Cuando Castro apareció dos días después y dio un discurso de seis horas, las acciones bajaron y los inversionistas perdieron dinero.

"Es volátil, no hay duda. Pero para lograr algo hay que equivocarse bastante. Es una inversión contra la corriente", dijo al 'Wall Street Journal', Stuart Frankel, director de la firma Stuart Frankel Corp.

El fondo creado por Herzfeld es único en su estilo, pero no es la primera vez que en Miami alguien piensa en hacer dinero una vez que la economía en la isla se abra a todo el mundo.

Hace unos 10 años, la Universidad de Miami hizo un estudio sobre el impacto de las nuevas inversiones en una Cuba "postCastro". Las conclusiones fueron claras: allí no hay nada, falta todo. Es una especie de El Dorado para los inversionistas. (Elmundo.es)