El pedido del juez federal Daniel Bejas, para que se ofrezca una recompensa a quien brinde datos sobre el prófugo Juan Carlos Benedicto, ha prosperado en el Poder Ejecutivo de la Nación. Ayer, se publicó en el Boletín Oficial que, a tal fin, se encuentra disponible un fondo de $ 100.000. De esta forma, los investigadores tienen una nueva herramienta para dar con el sospechoso, que habría integrado grupos de tareas durante la última dictadura militar y escapó hace casi cuatro meses de un hospital psiquiátrico, donde permanecía detenido, supuestamente con custodia.

En febrero, Bejas hizo lugar al requerimiento de elevación a juicio de la megacausa Arsenales II, por delitos cometidos de lesa humanidad contra 97 víctimas, y en la que figura imputado el escribano Benedicto. En el expediente aparecen otros 21 individuos procesados por su presunta actuación en el campo de exterminio que, desde 1976, funcionó en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga, del Ejército.

El magistrado había ordenado la detención del escribano en diciembre de 2010. Fue llevado al penal de Villa Urquiza, bajo el régimen de prisión preventiva. Allí estuvo varios meses, hasta que sufrió una enfermedad. Los médicos aconsejaron que fuera trasladado a su casa. Allí, según consta en el expediente, Benedicto tuvo una descompensación psicológica que obligó a su internación en un neuropsiquiátrico. A principios de diciembre, en circunstancias poco claras, huyó.

La resolución 353/2012 publicada ayer en el Boletín Oficial ofrece $ 100.000 a quien "brinde datos útiles" sobre el paradero de Benedicto, quien según la Justicia Federal durante la dictadura actuó bajo el seudónimo de "Conejo".