El título fue fuerte y llamó la atención de todos. El "Quiero a mi suegra, ¿y qué?" alteró el clima de la redacción. La mayoría de los yernos, indignados, se burlaron y hasta castigaron la ocurrencia de plasmar esa idea en el "Tema Libre" de la edición de ayer. Muy pocos, lejos de los ojos de los colegas, apoyaron la teoría expuesta en el artículo.
Las nueras, en cambio, mucho más sensibles, no sólo aplaudieron por haber puesto en el tapete el tema, sino que reconocieron la importancia de tener una buena relación con la madre del ser amado.
Los foristas fueron bastantes benévolos, y salvo alguna excepción, no publicaron el famoso "y te pagan para escribir eso...". Estas son pruebas suficientes para decir que se cumplió el objetivo a la hora de concebir esa nota. Para bien o para mal, se discutió sobre un tipo de relación que desata polémicas.