Conduce desde 1991 la Camerata Lazarte, una agrupación que se convirtió con el paso de los años en uno de los grupos de cámara de labor continua más activos del país. Es un perfeccionista en la vida y en la música. Y a pesar de una incipiente disfonía que lo tiene a maltraer, el maestro Julio Lazarte habló del concierto de hoy, de los que están previstos para el año en curso y también de sueños.
"Me compararon en Salta con un moderno Quijote, lo cual me llena de orgullo", afirma mientras disfruta de su café. "Y creo que es una buena descripción porque siempre creo en lo que hago. En el milagro de la música, de esa música académica que desde hace años la Camerata lleva a distintos escenarios del país", enfatiza el maestro Lazarte.
El concierto de esta noche (desde las 20.30) es sobre una obra de Peter Ilich Tchaikovsky (1840-1893) e incluye el Trío en La menor Opus 50, compuesto entre los años 1881 y 1882, dedicado a Nicolai Rubinstein.
De esta manera llegará a su fin la temporada de conciertos Integral dedicada a este célebre autor. En la ocasión, la Camerata Lazarte, bajo la batuta de su mentor y director, estará compuesta por Laura Oppedisano al piano, por Franco Ruiz Falci en violín y Valeria Buriek Parés en violonchelo.
Mucha música
"Durante 2011 la Camerata realizó, sólo en Tucumán, 150 presentaciones, en los salones de prestigiosas instituciones tales como el Centro Cultural Virla, la Federación Económica, el auditorio del Hotel Tucumán Center, y también en la ciudad de Tafí Viejo", afirma Lazarte con orgullo indisimulable.
El arte y la música están presente en cada palabra, en cada apreciación que vierte, con la solvencia que lo caracteriza. Y las letras también se dan cita en sus conciertos.
"En una ocasión, cuando leía la poesía de la escritora tucumana Ariadna Chávez el público reaccionó de manera espontánea al reconocer en ella a las anáforas y a un hipérbaton. La autora, presente en el concierto, se emocionó y a mí me llenó de placer saber que estas presentaciones literarias llegaban a los espectadores de la manera que yo creía, fue todo un detalle", deslizó.
"En el mundo de la música clásica mi labor se ejemplifica diciendo que cada día se sube un nuevo peldaño, se registra un avance pequeño que recibe el premio del público. Es un premio que no lo da el dinero", define. Y habla de sus músicos. Comenta que ellos le roban tiempo al tiempo para realizar los conciertos previstos con 24 meses de antelación. "Vienen algunos de otras provincias, como Corrientes y Salta, donde trabajan en otras orquestas. Al ser los conciertos de la agrupación con entrada libre y gratuita es gente que lo hace porque entiende al arte como un modo de vida", resalta.
Sobre el futuro, el maestro Lazarte da cuenta de que tiene previsto interpretar este año ciclos integrales monográficos que abordarán el barroco italiano, el francés y el inglés, así como también obras del preclasicismo y el clasicismo. Él sigue pensando que el arte es un derecho para todos y no un privilegio para pocos, y eso lo impulsa día a día.