MONTEVIDEO, Uruguay.- "Me creí Dios, me equivoqué, estoy arrepentido", habría dicho uno de los enfermeros acusado de haber asesinado a varios pacientes.

El acusado, según su abogada, le dijo al juez Ariel Acevedo, que actuó "por piedad".

Los abogados de los enfermeros uruguayos Marcelo Pereira y Ariel Acevedo, quienes habrían matado a al menos 16 pacientes con inyecciones de morfina y aire, aseguraron que sus defendidos actuaron por piedad ante el sufrimiento que padecían quienes se convirtieron en sus víctimas. Sin embargo, en las últimas horas se confirmó que no todas las víctimas eran pacientes terminales.

"Mi cliente reconoce haberle dado morfina a por lo menos cinco personas" en casos en los que "la morfina no estaba prescripta por el médico tratante", expresó Santiago Clavijo, abogado de Pereira, enfermero del hospital Maciel y procesado por cinco homicidios.

"Se las dio porque eran pacientes, a su criterio, con mucho dolor, que estaban sufriendo. El no podía ver más ese sufrimiento, y para atemperar ese dolor les daba morfina. El móvil que dice mi cliente es por piedad", aseguró en diálogo con radio Mitre. (Clarin.com)