El sector cañero de Tucumán insiste en responsabilizar a la industria azucarera por el bajo precio del azúcar en el mercado interno, que deriva de la falta de cumplimiento de la exportación de excedentes de la zafra 2011.

Las cuatro entidades cañeras de nuestra provincia se unieron en el reclamo. Así, los presidentes del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu), Otto Gramajo; de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), Sergio Fara; de la Unión Cañeros del Sur (UCS), Guillermo Mors, y de Cañeros Unidos del Este (CUE), Mario Tizeira, enviaron una nota al ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Feijóo, para refrendar su posición.

"El incumplimiento no sólo representa un mayor porcentaje de azúcar en el mercado interno, sino también una pérdida para el cañero, que recibe su liquidación como azúcar de exportación, cuando esta no se realizó en los porcentajes comprometidos", señalaron los dirigentes. Remarcaron que faltan pocos meses para el inicio de la zafra 2012 y que hasta el momento "no se efectuaron los embarques y en algunos casos no se pagó el reajuste de diferencia por los porcentajes originalmente planteados". Enfatizaron en que hay ingenios que retuvieron hasta el 30% del azúcar producido, cuando en realidad la mesa de seguimiento determinó un valor del 19,1% para exportación o producción de alcohol de jugo de caña. "Esta situación no es casual, ni de esta zafra solamente", precisaron los cañeros.

Gramajo, Fara, Mors y Tizeira también le recordaron a Feijóo que el sector cañero planteó estas irregularidades en septiembre pasado, ante la mesa de seguimiento y el Gobierno tucumano. Dijeron que les constan las gestiones favorables realizadas por el Gobierno provincial para que se autoricen exportaciones de azúcar por más de 40.000 toneladas, "que lamentablemente no se cubrieron, lo que demostró que no existía ni existe voluntad exportadora y que no se tienen intenciones de devolver al sector cañero los volúmenes no exportados". Los dirigentes deslizaron que se evalúa la idea de inmovilizar los azúcares no exportados, con lo que se demuestra y se acepta un excedente pleno del producto en el mercado interno. Dada la situación, las entidades cañeras plantean que a futuro, en esta condición de arbitrariedad industrial "no se podrá planificar ni prever, ni mucho menos aceptar acciones conjuntas con la industria en beneficio del sector azucarero. "La desconfianza está instalada", sintetizaron, y dijeron que el Estado provincial debería tener un representante en la mesa azucarera.