A sólo 10 días de que finalice marzo, los gremios que representan a los empleados públicos de la provincia buscan ser convocados "cuanto antes" por el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, para negociar un incremento salarial que supere -según el anhelo de la totalidad de los sindicatos- el 30%.
En estos momentos, el frente de negociación que el Gobierno deberá ir sorteando paulatinamente está integrado por los gremios de ATE, ATSA, municipales del interior y los autoconvocados de la salud y la Policía.
De manera unánime, todos los sindicatos ya se expresaron en contra del ofrecimiento público del 20% que hizo el Poder Ejecutivo (PE), a través del ministro de Economía, Jorge Jiménez. Por medio de plenarios y asambleas, los representantes de los empleados estatales ya manifestaron su postura: sólo aceptarán subas de sueldo que superen el 30%. Además, los gremios resolvieron iniciar medidas de acción directa esta semana si es que la convocatoria al diálogo se dilata.
"Hoy vamos a realizar un plenario para definir un plan de lucha. Los tiempos se acortan y si no somos convocados esta semana por el Gobierno, tendremos que marchar hacia la plaza Independencia. El nivel de malestar de todos los trabajadores está llegando a su límite", amenazó el dirigente de ATE, Martín Rodríguez.
En idéntica situación se sitúa el gremio de ATSA y los municipales del interior. El caso de los trabajadores de municipios y comunas rurales es aún más complejo, ya que los dirigentes Vicente Ruiz y José Contreras, además de un incremento salarial, exigen el pase a planta permanente de unos 10.000 trabajadores.
Desde el Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas) esperan también que el ministro de Salud, Pablo Yedlin, vuelva a recibir al gremio que encabeza la médica Adriana Bueno. La dirigente se reunió con Yedlin a comienzos de esta semana, y si bien todavía no hablaron de porcentajes, los médicos y enfermeros celebraron la apertura al diálogo por parte del funcionario. El Sitas también exige un piso de negociación del 30%.
A juzgar por lo que ocurrió en las negociaciones del año pasado, el otro frente de tormenta que inevitablemente se le avecina al PE son los autoconvocados de la Policía. El fantasma de un posible acuartelamiento de efectivos desvela al Gobierno. Por este motivo, es el propio jefe de fuerza, Jorge Racedo, quien interviene directamente en las conversaciones con los uniformados. Este sector de trabajadores también exige una suba salarial que supere el 30%. Ayer, el representante de los policías autoconvocados, Héctor González, cuestionó la falta de respuesta por parte del Ministerio de Seguridad, a cargo de Mario López Herrera. "El no sabe no contesta de las autoridades de Seguridad no hace más que profundizar la incertidumbre", se quejó González.